domingo, 24 de octubre de 2010

quién más haría oídos sordos ,
quién más correría para sólo oírte respirar.
si no tubiera alma,
no me habría desvivido por animarte.
Otro hubiera preferido,
decir que todo está bien , y ahorrarse llorar,
Todas las noches en las que ,
no fuimos los dos, como lo habíamos prometido.
No importaban las lluvias,
siempre éramos los dos.
Correr tras los sueños,
siempre nos identificó.
Creer que eramos el mundo, y al mundo hacer creer,
creer.

Y ahora,
no me digas que no fui nadie.
Nadie lo entiende. No podría haberlo hecho alguien más.
Eramos sólo los dos.

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