jueves, 22 de diciembre de 2011

Pequeña mayor.

Mirás a tu alrededor, y no ves nada.
A mi parecer, no te estás esforzando demasiado,
una vez más:
dejás que la tensión te abrace y no te deje respirar.
Te unís al eco de melancolías, y ni siquiera te calma llorar.
Discriminás a la alegría, y te tapás para no volver a respirar.
Algunas situaciones nunca se pueden evitar, sabías?
Pero no son las únicas que abarcan a la vida.
En vez de lamentar de noche, lo hacés de día.
Gozas lo indisfrutable, te alimentás de dolor.
Te justificás con fuerza, cuando tu mayor debilidad es tu presencia.
Le temés al amor, te aferrás del rencor.
Tomás la ruta mediocre, como si nunca la hubieses atravezado.
A caso tenés dignidad o pasión?
Tenemos la misma sangre, compartimos un corazón.
comimos en la misma mesa, vivimos la misma situación.
Diferencia en la esencia,obras de un mismo autor.
Valoramos con diferencias: yo me centro, y tu me atraviezas.

Te asemejabas a mi mamá, ahora yo actúo como la tuya.
Me enseñaste dónde no pisar, o yo negué acompañarte.
Otra vez, vuelvo a tu lado a pesar de soportar tus desmerecidos maltratos.
Pero somos una misma sangre, o evito denuevo parecerme a vos.
Te tiras, y me tiras el doble aunque intente ayudarte.
Pero somos obra, de un mismo autor.

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