lunes, 25 de noviembre de 2013

Inspirada por dos personas increíbles, Caro y Hernán♥

Nadie dijo que la vida era fácil. Lo que es fácil es comprender que hay elecciones que podemos tomar en la vida, que tenemos una voluntad que hace que podamos contemplar la realidad misma con su luz y su oscuridad, y tomar la luz como camino. La conciencia es un poder que nos vuelve humanos, sensibles, nos abre los ojos cada día, en cada instante, nos permite sentir el "aquí ahora", nos permite sentir la eternidad dentro del gran instante efímero. Algunos creen que ser bueno es ser inconsciente, pero nada tiene que ver con eso, ser buena persona es una elección, es levantarse cada día con la convicción de que la vida tiene sentido cuando damos amor, es entregar nuestro cuerpo y alma al mundo sabiendo que de mil regalos que demos, quizás sólo recibamos una sonrisa como respuesta, pero aún así poder seguir, con fe a inspirados por esa sonrisa o aquella que creemos que podemos recibir. Expandir la conciencia es la puerta a la felicidad, es la felicidad como camino, pero también es un gran peso, es aceptar esa melancolía que nos va a acompañar siempre, es saber muy bien que cada cual no es más que una gota dentro del mar, y que una existencia no es suficiente para borrar la oscuridad y el dolor del mundo. Pero aún así, poder sentir que cada gota que afectemos con nuestro amor y felicidad, es una gota más que puede afectar a otras de la misma forma y así comenzar una cadena. La conciencia es aquello que observa, aquello que nos permite ver más allá del primer plano, es poder entender al mismo tiempo la teoría de las cuerdas y la teoría del caos, entender la causa y efecto y poder escuchar al silencio. Poder escuchar, y sentir al mismo tiempo. Somos vibraciones, somos espíritu, somos materia que deviene pero conciencia que permanece. Somos uno y todos al mismo tiempo, mi felicidad es la de todos, el dolor de todos es el mío también. Es sentir, porque sentimos, porque somos autoconcientes y por eso tenemos esa divina virtud como humanos que es la voluntad. Es un doble disfrute. No sólo siento, sino que también soy consciente de que siento. Es poder comprender nuestra igualdad más allá del carácter y la materia, y por eso poder sentir compasión. La compasión, lejos de ser "lástima" provocada por un ego falso, es simplemente comprender al otro, sentirlo, estar en pura empatía con aquella persona, que en profundidad siente al igual que uno. Ser "bueno" es materializar en la existencia todo lo abstracto que uno siente, consciente de eso. Y esto no quiere decir que los miedos se evaporan, sino que cada miedo es un mensaje, algo de lo cual aprender, es una señal que nos guía al caminar. Los miedos nunca acaban, pero si no estuvieran no sabríamos por donde andar, no?. Nunca somos suficientes, por el simple hecho de que no hay nada que satisfacer, se trata de ser . Ser con nuestros diez estados, ser porque el amor es la mayor vibración del universo. Sentir la música porque somos música, y poder vivir una experiencia en la que podamos encontrar nuestra propia música. ¿Cuál es mi vibración? Y es cierto que en nuestro afán por dar amor, muchos nos van a rechazar, muchos no van a comprendernos o se van a alejar por el simple hecho de que nuestra psiquis es tan compleja que "aceptamos el amor que creemos merecer", pero no importa, quizás en algún momento esa persona se sintoniza con el universo y vuelve a compartir su vibración, quizás escucha al tiempo y logra comprender, porque para eso vivimos, para evolucionar. A veces es sólo aceptar, aunque nos duela y hasta podamos sentir que nuestro corazón se desangra de la tristeza, aunque el dolor nos haga creer que se va porque no somos suficientes. Aceptar es poder atravesar eso, y comprender, dejarlo ser, soltar, sin perder nunca la fe.  María Teresa de Calcuta decía "lo que me me inspira cada día, es levantarme y ver a jesús caminando por todos lados" , eso es la compasión, eso es vivir en pura vibración con el amor universal. Este es nuestro mayor poder, nuestra mayor fortaleza, porque es encontrar en uno aquello que compartimos con todos, es buscar en uno la compañía del resto, es aquello que nunca nos va a hacer sentir solos, sobretodo porque vivimos bajo un poder hostil que busca debilitar a las personas haciéndolas sentir solas, separadas del resto, buscan que se sientan diferentes, incomprendidos, porque así son fáciles de dominar. La soledad y el miedo a amar, son las armas más destructivas para el ser humano. Y contrariamente a lo que muchos "creen" , cuando te dicen "busca en vos mismo" , te están diciendo en realidad, que encuentres dentro eso que buscás afuera, que sientas la unión, el calor humano y maternal, el amor universal, que encuentres lo que te une y no lo que te diferencia, porque la diferencia es pura materia y es tangible para los ojos, es el carácter pero no es más que una apariencia que deviene. Expandir la conciencia es crecer, crecer de espíritu, evolucionar el ser. Diferente a la madurez de la que se habla hoy que está sólo sujeta a un deterioro físico, ser "maduro" hoy, no es sinónimo de ser sabio y mucho menos de ser más humano. Pero hacer uso de la voluntad, y elegir la luz como camino, sin importar la edad que tenga nuestro cuerpo, es el comienzo de un gran cambio, es golpear una esfera del pool para causar efecto en otra y movilizar las piezas. Es dar, y a la vez, es encontrarle sentido a la vida. 
Por suerte, sé que aquellos que caminan conmigo son más de los que puedo imaginarme, disfrazados con el rol que sea, en cualquier lugar del mundo, en cualquier oficina o atendiendo un teléfono de un callcenter, aquellos que creen en el amor trabajan duro por defenderlo diariamente y desde su humilde lugar, pero afectando silenciosamente a un cambio de paradigmas que está en movimiento, en silencio para muchos, pero en intensidad para todos. 

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