sábado, 15 de agosto de 2015

Qué es éste dolor? Por qué la opresión en el pecho? Por qué ésta sensación de abandono? Es como si una parte de mi pidiera rescate, me llamara la atención, me suplicara que la escuche. Vida que pide vivir, recuerdos que piden salir, y tapamos todo abajo de la almohada. En ese silencio de muerte antes de morir en el sueño de cada noche. Recuperar lo que ya existe para darle movimiento. Cuántas cosas que ya están, cuantas cosas que no necesitamos y cuántas que dejamos de lado. Cuanta libertad que tenemos y no queremos ver. Porque está ahí adentro, pegando gritos despavoridos como bocinas en medio de la Nueve de Julio. Buscamos la poesía en las paredes de la calle Corrientes, y suspiramos cuando entramos a un subte y algún canta autor nos estremece el corazón con una humilde guitarra y una voz que no necesita amplificadores. Nos alivia recordar que existe la libertad, recordar que tenemos un alma. Nos alivia tanto que le ponemos  precio valor, se vuelve codicia, fama y descontrol. Le ponemos aura, lo endiosamos y le rendimos culto, lo ponemos lejos, tan lejos que nos permite sufrir y llorar y quejarnos porque nos olvidamos que lo tenemos. Sí, nos olvidamos que tenemos alma. Y construimos museos, teatros maravillosos para que sólo puedan participar unos pocos, y sean incluso menos de esos pocos los que los pueden apreciar. Y hasta muchos incluso los aprecien de todo corazón pero los miren de a cuadras de distancia. Y sí, porque si nos diéramos cuenta que toda esa maravilla está en nuestro alma, toda la explotación dejaría de tener sentido, dejaría de tener sentido el dolor, la guerra, los abusos de poder y todas esas cosas que nos hacen extremadamente complejos, y extremadamente humanos. Y entonces? deberíamos enojarnos por ser terriblemente humanos? A ésta altura no sé ni me importa lo que deberíamos, pero sé que es humano, que somos humanos, y que todo ésto pasa porque tenemos un alma. Yes sr, la tenemos.

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